Desde la Educación Social,
se trabaja por mejorar la calidad de vida de los mayores, trabajando por
un envejecimiento activo, que permita el desarrollo integral del mayor.
Los y las profesionales
de la educación social, trabajan desde la educación no formal, para poder
ofrecer al mayor, la mejor y amplia variedad de actividades socioeducativas que
atiendan su contexto así como sus necesidades reales.
Para ello, la animación
sociocultural trata de animar y dinamizar a través de actividades, persiguiendo
el desarrollo comunitario y social, fomentando siempre la cohesión social.
Para el aprendizaje a lo
largo de toda la vida, los educadores tienen entre otras la función de
desarrollar contextos educativos y promover la cultura, por lo que sus
competencias profesionales le permiten trabajar por el desarrollo social y
educativo de los mayores.
La Educación de adultos entendida como una forma de
educación permanente; un tipo de educación formal. Ofrece a las personas
mayores la posibilidad de atender las carencias educativas que mantienen desde
su posible escasa etapa escolar, así como también poder aumentar
sus conocimientos y habilidades.
La Educación Permanente le ofrece a los mayores
la posibilidad de ampliar o aumentar sus conocimientos sobre las materias que
sean de interés de una forma oficial, mediante instituciones, donde serán
guiados por profesionales.
El tipo de intervención
que se realiza desde la educación social con los mayores está basada en la
mejora y satisfacción de su etapa vital como es en este caso el envejecimiento,
contribuyendo a que éste sea un envejecimiento activo. Para ello se promueve
la participación de los mayores e intenta que se sientan como una
parte activa y útil dentro de la sociedad en la que viven.
La atención y actividad
que se realiza con este colectivo es importante y ha crecido en los últimos
años, pero también hay que tener en cuenta el contexto que le acompaña;
vivimos en una población cada vez más envejecida, con una creciente esperanza
de vida, nuevos intereses y necesidades que están cambiando.
Desde este ámbito
profesional, se trabaja para los mayores con los fines de atender sus intereses
de tipo socioeducativo, como por ejemplo aprender cosas nuevas, ayudando a
mantener el desarrollo cognitivo. Para aumentar las relaciones sociales, la
interacción, y romper con el aislamiento y la soledad. Y también lograr la
satisfacción personal de los mayores, contribuir mediante actividades
socioeducativas a su desarrollo integral y enriquecimiento.
Es tan importante
contribuir al bienestar físico de los mayores, como su bienestar psicológico y
social.
Escrito por Verónica Sánchez Pérez, Educadora Social y
antigua alumna en practicas de la
Concejalía de Política Social del Mayor